Conclusiones



Espacio para compartir el psicólogo que todos llevamos dentro.

Psicología, Sexología, Salud, Educación, Opinión, Humor, Mascotas...





La Educación del Siglo XXI

A ritmo de rap, las TICs y los nuevos caminos hacia una forma de educar más actual y llena de posibilidades.


Llover siempre llueve y siempre bajo la lluvia

Creía que ya la había puesto... si es que, siempre estamos bajo la lluvia ;-) Un besico y gracias a quien escribe que, en realidad, siempre estamos igual y aquí estamos para contarlo. A quien guste la canción! Y nos vamos a leer, sí o sí. Más besos.


Contacto del mes

   Ahora mismo antes de ponerme a escribir esta entrada del blog, me he leído lo último que escribí, que lleva por título “La realidad de las cosas”. No me releo porque, una vez escribo, publico, y una vez publico, no quiero ni saber lo que he escrito, jejeje. Tiene explicación, y es que para qué, no se me suele entender tal cual era la idea que yo escribí, y es que, la parte no verbal de la comunicación representa el 80% y la verbal el 20%, si esto es un texto escrito con palabras, tengo el 20% de probabilidad de que se me entienda… que yo además soy una persona que con la expresión de la cara lo digo todo, ahí sí que sé que quien no entiende mi expresión facial es porque no quiere, no por mí como emisora de mensaje… Os he contado ya la teoría de la comunicación que estudié en su día y que por supuesto no estoy de acuerdo? Es para haberse quedado en la Universidad como investigadora: tendría un montón de hipótesis nulas demostrables! (espero que quien esté en Psicología haya captado la broma, que yo me pasé toda la carrera con un profe particular para hacer las ANOVAs). Resulta que la responsabilidad de que el mensaje llegue al receptor con su objetivo comunicante es del emisor. Sí, aún teniendo en cuenta todos los demás elementos que participan en el proceso, incluido el propio receptor con sus filtros… mentales. He ahí la cuestión. Además, el canal, es lo que estamos hablando: lenguaje verbal 20%. Echando cuentas, imaginaros al leerme: al 20% de probabilidad de que se me entienda, le restamos el filtro mental del lector que no quiere reconocer que tampoco está tan mal lo que he escrito, que sí hay Dios que me puede entender, e incluso capta el 80% del lenguaje no verbal sin verme… Ahí está que, según la teoría, yo soy la responsable que se me comprenda el mensaje, pero a mí la práctica me ha susurrado al oído que, comprende quien quiere… porque, decir quien puede, limita en capacidad, y la capacidad la tenemos todos, cada uno a su manera, pero poder, se puede, por eso aquí aplicaría lo de querer, porque es más voluntad que otra cosa es el echarle un poco de ganas en no sacar las cosas de contexto… Llegado a este punto, teniendo en cuenta que los textos están expuestos a quien los lea, está claro que yo deseo que se comprendan tal cual es la actitud con la que los escribí… Me preocupa el tema precisamente porque es cierto que en el blog, mi actitud es bastante crítica y si ni se me puede oír ni se me puede ver, cómo transmitir el tono que en realidad yo le doy a lo que escribo? Lo único que os puedo decir es que las reflexiones y conclusiones y teorías varias y divagaciones que hago aquí podrían perfectamente representarse como una peli de realismo y lo absurdo, que suelen tener mucha carga emocional, más que las pelis románticas, y dan más miedo y susto que las pelis de terror, y que parece más ficción que ciencia pero es porque la realidad supera la ficción porque es ésta la que se alimenta de la realidad. Total, ahora sí que me he explicado bien! Lo bueno de la comunicación es el elemento de la voluntad de entenderse. Y los posts son sólo el inicio. Es también por eso que, una vez en el blog, luego es lo que surge de ahí. Quien ya me ha escrito sabe que hemos llegado a tener muy buenas conversaciones por este medio que es vía e-mail, que supongo yo que es por esa voluntad de entendimiento. Pienso que, quien se pone en contacto, es porque de alguna manera, le ha llegado algo más que el 20% del que hemos hablado antes, jejeje. El tema de los comentarios en los mismos posts, pues ya es asunto de Cuarto Milenio (aquí en España ya se ha convertido en una expresión, es un programa de televisión que trata sobre descubrimientos de misterios y extraños seres  que habitan entre nosotros… misteriosamente). Comenté aquí en el blog que últimamente estaba asistiendo a cursos y charlas sobre social media, redes sociales, y conocer un poco sobre los conceptos de microblogging, geolocalización, crowdfunding, networking, coworking, community manager, y ya lo último es el content curation, no os lo perdáis. Y ya me está entrando la crisis porque veo que mucho connecting pero la cosa sigue funcionando como siempre. Siendo psicóloga, lo suyo sería hablar de que mucha comunicación pero que en realidad estamos incomunicados, y que tanta tecnología, pues que se está observando hasta adicción, pero como yo eso lo hago en consulta y no en el blog, pues aquí estamos para hablar de otras cosas… Así respondo también a quienes me han llegado a preguntar (esto en persona) que por qué no hablo de las consultas y que cómo es que no soy más clínica en los escritos, y yo digo que cuando quieran que vengan a consulta que les voy a cobrar por buscarles una asignación del DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) si quieren… jejeje, mi respuesta me carraspea, eh? en fin, sólo es echarle un vistazo al blog y ver que no es una web de Psicología o de Sexología como manual con sus secciones, pues cualquier información estoy vía e-mail, y que desde luego, no voy a hablar aquí de casos de consulta porque tampoco es el enfoque del blog. Esto da igual que lo repita que siempre habrá alguien que me lo pregunte :) Pues no voy a hablar de la incomunicación de la comunicación en el mundo 2.0, o ahora ya 3.0, un poco porque no lo llamaría exactamente incomunicación y, por otro lado, porque es en otro aspecto de este mundo virtual, que es el mundo real, no hay dos mundos, por dios, vemos doble o qué?, en el que voy a hacer más hincapié. El internet y los móviles son los medios de comunicación y los emisores y los receptores seguimos siendo los seres humanos, que hasta ahora ninguno de nosotros venimos de otro planeta. Si hay incomunicación es corresponsabilidad de quienes contactan y en la vida se comunica el que quiere. Será que los medios posibilitan y facilitan, y precisamente por eso, lo único que ocurre es que dejan en mayor evidencia la realidad que ya existe. Así es que, sí nos podemos llevar las manos a la cabeza en este sentido, al comprobar nuestra torpeza reflejada en los aparatos amplificadores tanto de voces como de silencios… Lo de aquellos maravillosos años viene que ni pintao para suspirar que tiempos pasados fueron mejores: mucho mejor con el teléfono fijo, que te llamaban y si estabas bien, y si no, también, ahora es encima “es que contestas a las tres horas”, el que no corre, vuela ;-) Que el aparatico sea un chivato y lleve a discusión, pienso que el dato de la hora sólo puede ser útil en caso de delito, como prueba e información que te dan las ondas satélites para que la historia no cuadre con el discurso del criminal, por lo demás, si se discute, es que los interlocutores no saben hablarse (hablarse y no comunicarse, para qué hablarse). Vamos, que quién no ha mirao cómo su móvil sonaba y no lo ha cogido, y luego ha dicho que no lo ha oído, que lo tenía en silencio, y eso si se dice algo creíble, porque hay quien habiendo sonado los tonos, te dice que lo tenía apagado, a ver, si vas a mentir, no dispongas cosas tecnológicamente imposibles, que es que ya hasta da igual mentir mal! y todavía no he hablado de política! :P otro día. De esta forma, el mensaje de la comunicación “lo tenía apagao” es de contenido falso, qué tendrá que ver con el mundo 3.0, pues nada, tiene que ver con la naturaleza del ser humano. Sí parece que esto del móvil es un mundo en sí mismo, y un mundo entero es el tema de las redes sociales.  Es aquí donde quería hacer el hincapié, e incluyo el mundo blog, que es por el tema de los comentarios en los posts y lo de que es cosa de Cuarto Milenio, que vienen estas palabras a continuación. En estas charlas a las que voy sobre blogs y redes sociales, un aspecto importante es la accesibilidad y la difusión, que ya sea sólo por probabilidad: si va a dejar comentario una persona de cada mil, pues imaginaros… Por supuesto, quiero agradecer los comentarios pues motivan a seguir compartiendo! Pero que vaya, ahí está el enigma del posicionamiento, que tampoco lo es todo. Pero claro, esto es el mundo piramidal que hemos construido los humanos: no podemos estar todos a la misma altura, y en el pódium hay oro, plata y bronce, y mejor plata que bronce, y mejor oro que plata. Y a quien queda en cuarta posición ya no lo reconocen ni en su casa, ya ves, tanto esfuerzo para nada. Que la nada no existe, sólo sirve para que, o te rindas, que eso no se puede hacer, claro, o vuelvas a dejarte la piel, que uno siempre se puede esforzar más. Y resulta que la intriga tiene hasta trama económica. El posicionamiento se puede comprar, se pueden comprar también seguidores, packs de X número de contactos, que no es lo mismo tener cien amigos en Facebook que cinco mil, alguno le dará a “me gusta”, jajaja. Se crean perfiles que no son reales, que son reales, ya estamos con el mundo virtual y el mundo real, alguien los ha creado, y con una finalidad. Está el que, ocupando un puesto de trabajo público, feisbukea, si ya tiene ganado el pan, es un dos por uno, se llama economizar el tiempo, digo yo. Están las páginas que son varias personas, lo cual ya no son sólo dos ojos y dos manos. Hay páginas que tienen a alguien en una franja horaria, otra persona a otra, así hasta completar las 24 horas, que ya me parecía a mí sospechoso que alguien tuviera tanto insomnio y fuera tan hiperactivo como para estar generando tal cantidad de contenido… La medida de las cosas es la cantidad, y es que, como no tengas cincuenta comentarios, “me gustas”, retuiteos, y "más unos", no eres nadie. Tantos “clicks” tienes en tu blog o en tu web, tanto vales. Y ser alguien se puede pagar, ya veis mi gran conclusión del día, eh? jejeje, y que no hay misterio, y no es World Wide Web, que internet es real y es de este mundo, lo que es todo un mundo es  el entramado alrededor. Ahora que voy conociendo un poco más (es mejor no saber nada, me cachis en la mar), en cuanto a la figura del Community Manager un día comenté aquí en el blog que yo lo era sin saberlo, y sin haber cursado ningún Máster en Community Manager. Viene a ser el representante de algo, una marca, empresa, un grupo, comunidad entorno a un tema, en fin, es cuando haces un comentario y se supone que te leen que te van a contestar, puro marketing, que se agradece. Vamos, la interacción en la comunicación de toda la vida, que por definición, eso es la comunicación, la bidireccionalidad. Pues este concepto yo también lo aplico no sólo a nivel grupal sino también a nivel individual, es decir, escribirle a alguien en su muro del Facebook, o le has hablado en tu propio muro, o pones algo que es mensaje subliminal que de subliminal no tiene nada y es una directa en toda regla, y ves que esa persona sigue teniendo actividad y a ti no te ha hecho ni caso; obviamente, esa persona necesita un Community Manager de sí mismo para como mínimo parecer educado. Estamos todo el rato hablando de comunicación: la comunicación se compra, y la comunicación es el caso que nos queramos hacer los unos a los otros. Es que, se le puede no querer COMUNICAR a alguien que, por ejemplo, le ha gustado algo que ha visto en su muro. Una cosa es que alguien te diga vía oral que le gusta algo, y no haya huella digital en internet, y hemos quedado en que la medida de las cosas es la cantidad y ese reflejo en la red. Supongo que ya habréis tenido profesores que os han dicho que agradecerían que los alumnos dejaran en su blog o en su web una opinión, que además de ya contar como visita, ya es un “click” más, además, en principio se espera que el comentario sea positivo, que es casi lo mismo cuando digo yo aquí que, para dejar un comentario chungo, mejor por e-mail, que también está el fabuloso mundo del darle vidilla a las cosas a base de polémica, vaya por dios. De Cuarto Milenio es que, habiendo contestado en el blog al par de comentarios que no sé si eran crítica constructiva, ahora ya sé que construir no querían construir nada porque ya nunca más se supo. Quizás sea, como me han llegado a decir quienes me conocen, que es que yo, cuando opino, siento cátedra y no doy opción, que yo, en MI defensa, contesto que es verdad, no hay opción si la réplica no es ni racional ni tiene sentido ;-) y sobre todo si es para marear. La otra posibilidad que he citado es que se le puede no querer comunicar a alguien que le ha gustado algo, pero en este caso, en el Facebook ocurre como con el móvil, que el mecanismo traiciona. Yo ya he optado por pasar olímpicamente, vamos, que paso del pódium, con el suceso cuanto menos raro, eso que pones algo en el muro, y ves a alguien que se lo pone en el suyo, y dices, joer, por qué no le da a “compartir”? se cree que no lo voy a ver? O que en vez de compartirlo de tu muro, mira de dónde lo has sacado y lo comparte igualmente pero sin pasar por hacerlo desde el tuyo. Que se ve! Y es que, si no lo comparte habiéndolo visto desde tu muro, más igual le dará que tú se lo veas en el suyo. Total, le vas a decir “oye, que acabo de poner yo esa canción, o enlace, o imagen, etc etc, con que lo compartas desde mi muro, guay, no?”, te van a contestar: “Ah, no he visto tu muro”, claro, pues eso será, que estamos conectados telepáticamente sin saberlo, vamos, es tu alma gemela, el contacto del mes, jajaja. Al final, lo que es raro, lleva a EQUÍVOCO, a suspicacia, o simplemente, a comprobar que nunca triunfarás porque son los demás que no te quieren dar el oro, y es que si pudiéramos, todos querríamos el oro, así es que, si ya competíamos en el mundo real, nos toca seguir compitiendo en el mundo virtual. Que no, que lo he dicho ya en todo el texto, que no hay dos mundos, hay uno, y como dijo el gran humorista Quino con Mafalda: “Que paren el mundo que me quiero bajar”. Me bajo a la cafetería a leer el periódico… Hasta la próxima.